Como el ratón ante la serpiente

Mi cuerpo, ese extraño oponente.

¿Quién no está familiarizado con esta sensación?

De repente siente calor, se siente como si no hubiera comido nada en las últimas semanas, puede empezar a sudar y las rodillas están temblando...

Lo qué causa este estado en situaciones de estrés es la droga natural del cuerpo, la adrenalina, la cual se bombea fuera de las glándulas suprarrenales del organismo para llevarnos a las dos reacciones más básicas existenciales, luchar o huir.

Muchos practicantes de artes marciales experimentado una gran sorpresa durante una pelea callejera, siendo provocada por un atacante borracho y siendo golpeados, sin poder hacer nada al respecto.

La razón para perder la pelea no fue la insuficiente formación.

El problema es que a este practicante, nunca se le ocurrió que, aparte del atacante de la calle él también tendría que lidiar con un oponente traicionero, su propio cuerpo.

¿Cómo podía haber persuadido a sus piernas no pensar en correr sino en defenderse?

Como podemos ver, la lucha contra el yo y el manejo de la adrenalina son tan importantes como la preparación para tales situaciones peligrosas.

Por eso, en nuestras clases hacemos hincapié en que la adrenalina es algo útil, incluso para salvar vidas y a los niños se les enseña a conocerla y entender que es una señal de alarma que debe protegerlos de las situaciones de peligro.

Con este conocimiento, los estudiantes se ponen en el lugar donde tienen que hacer frente a situaciones estresantes de una manera más relajada y aprenden a mantener la calma, incluso cuando están en peligro.